miércoles, 13 de noviembre de 2013

Alumna: KASSANDRA JUÁREZ VALENCIA

LA PRESIDENCIA DÉBIL: 2006-2012. ENSAYO POLÍTICO SOBRE LA DIALÉCTICA DEL CAOS.

ESTADO NATURAL ENTRE HOBBES Y NIETO.
El gobierno de Felipe Calderón es un fenómeno que aún es criticado por muchos, no por las intenciones, sino, más bien, por los resultados obtenidos de muchas acciones llevadas a cabo en dicho sexenio. Todas estas acciones no deben aislarse de la terrible crisis gubernamental por la que estamos transitando, ya que no es cosa de hace 1 año o causa directamente de la alternancia del 2012.
Entramos en un Estado fallido, lo más parecido al Estado natural. Para Hobbes, el Estado de naturaleza puede definirse como una situación de tensión constante. Dicho de otra forma, en un primitivo estado de guerra, en el cual “no existe oportunidad para la industria, ya que su fruto es incierto […] no hay cultivo de tierra, ni navegación […] ni computo del tiempo, ni artes, ni letras, ni sociedad; y lo que es peor de todo, existe continuo temor y peligro de muerte violenta; y la vida del hombre es solitaria, pobre, tosca, embrutecida y breve”.[1] Me atrevería a contradecir a Hobbes diciendo que si hay algo peor: que, habiendo Constitución, leyes y un contrato social conforme a sus términos, aun reine la supervivencia del más fuerte.
Vivimos en un Estado de naturaleza, tan es así que “un régimen políticamente desarrollado no descansa en las Fuerzas Armadas”.[2] El poder militar ya vuelve a ocupar un sitio importante como institución que sirve para legitimar el régimen. Es aquí donde otra fracción principal para explicar la debilidad del régimen entra en juego, mostrándonos que no puede verse ninguno de manera aislada: El narcotráfico.
La razón principal por la cual el ejército y la fuerza pública han tomado las calles de muchos estados es el combate que, desde el gobierno de Calderón, se ha realizado contra los grupos delictivos, “Porque en virtud de esta autoridad que se le confiere por cada hombre particular en el Estado, posee y utiliza tanto poder y fortaleza, que por el terror que inspira es capaz de conformar las voluntades de todos ellos para la paz”.[3]
El sector militar juega un papel importantísimo, ya que desde hace unos años entramos en un Estado de Guerra. Una guerra interna con los carteles de la droga que, día a día, nos muestra las consecuencias, “En medio de la descomposición surgen las mafias que venden protección a familias y negocios. Ciudades enteras viven asediadas por las bandas del crimen organizado. No hay Estado”.[4]
Otro de los actores que sostienen, por decirlo de algún modo, el débil sistema mexicano en crisis es el circuito financiero. No obstante, desde la caída de las bolsas de valores en el año 2008, quedo por demás evidenciada la debilidad económica de nuestro país, ya que, al ser sustentadores externos del gobierno, este no tiene control sobre su comportamiento.
Para finalizar, hay 2 sectores que apoyan de manera fuerte al Estado débil: los sindicatos, otorgándole poder político por trayectoria, aunque reduciendo su autonomía y afectando severamente la imagen; y los medios de comunicación, ya que estos garantizan la permanencia en el poder, dada su intensidad, e incluso podría recomendarse que las relaciones entre el gobierno y este último sean en un marco de legalidad.
Lo único que podría mencionar a modo de breve conclusión es que este libro no es alarmista de ningún modo. Es un libro que nos da un golpe de realidad, nos muestra que estamos en retroceso y no podemos ignorarlo o retrasarlo. Es lógico que se necesitan cambios, pero hay una división ideológica y generacional inmensa. A esto debemos sumarle las nuevas tecnologías, las cuales muchas veces contribuyen marcando más estas divisiones. La otra cuestión para poder plantear un cambio emanado de la sociedad es si el pueblo en general está preparado, si quiera interesado en cambiar su realidad, puesto que una minoría estudiada y consciente no puede decidir qué es lo mejor para todos los mexicanos, porque sería repetir lo que estamos viviendo.




[1] Hobbes, Thomas, Leviatán (1651), capítulo XIII, p. 100, Edición 1940, Fondo de Cultura Económica.
[2] Nieto, Gerardo. (2013). La presidencia débil 2006-2012. México. Editorial Siembra. P. 49.
[3] Óp. Cit., p. 140 y 141.
[4] Nieto, Gerardo. (2013). La presidencia débil 2006-2012. México. Editorial Siembra. P. 45.

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