martes, 12 de noviembre de 2013

Alumno: Sebastián Tinoco Fabila.

Tinoco Fabila Sebastián
Taller de Investigación
11/11/13

Alternancia fallida
México es un país en continuo retroceso en lo que respecta a fortalecimiento institucional, erradicación del narcotráfico, mejoras en el sector educativo, entre otras grandes pretensiones, y cuenta con un gran aumento en la violencia, la corrupción, la suplantación de la fuerza policial por la entrada del cuerpo armado de la nación. Estos aspectos nocivos son considerados parte esencial de La Presidencia débil una obra expuesta por el Doctor en economía Gerardo Nieto, cuyo trabajo abarca la fecha inmediata de la toma de la Presidencia por el expresidente Felipe Calderón y el momento último que residió en el poder.
Diversos factores decisivos del decreciente desarrollo social, económico, financiero, jurídico y político se encuentran sobre las líneas de los primeros capítulos, “La ruta del colapso” y “Silenciosa Pretorianización” (Nieto, 2013) Componentes respaldados por el estudio sobre gobernabilidad del Banco Mundial que muestran la inestabilidad potencial del mandato del panista al entrar a la riesgosa lucha contra el narcotráfico que en lugar de traer una mejora en el sentido de la seguridad, trajo consigo más violencia, muerte y una pérdida de la legitimación de su gobierno.
Con las palabras del autor: “En un país donde el régimen jurídico no funciona o lo hace mal y donde muchos cuerpos de seguridad están infiltrados por los capos de la droga y el crimen organizado” (Nieto, 2013), teorizamos la no existencia del Estado, donde se necesitó de una fuerza mayor, subordinada al poder ejecutivo, (premisa que el escritor rechaza) el ejército. Una institución que genera miedo al mismo tiempo que alivio a la sociedad, generadora de demasiadas muertes que resultaron más prácticamente en debilidad del gobierno “en la medida  en que depende de factores que no controla o que controla sólo formalmente y que no tienen un papel constructivo en la democracia” (Nieto, 2013), ya que “sin el ejército no se podía gobernar, pero para contar con él había que negociar su obediencia” (Escalante, 2011)
La credibilidad del gobierno presidencial de los años 2006 a 2012 se vio comprometida por los actos que sobrepasaron varios derechos civiles en donde los organismos fueron más ineficientes de lo esperado para garantizar las vidas civiles, además de una militarización que con pocos buenos expedientes se vio opacado por las malas noticias, resultante en el fracaso. Sin embargo “el déficit mayor se encuentra en el funcionamiento de las instituciones” (Nieto, 2013). Instancias que no fueron reformadas en la alternancia del gobierno del 2000 y que siguieron fastidiando el desarrollo 12 años después, puesto que “Son consecuencia de los equilibrios políticos del pasado y se sostienen por los equilibrios políticos del presente.” (Elizondo, 2012).
Con lo último se puede deducir que el gobierno panista no buscó cambiar las estructuras de las organizaciones políticas lo que llevó a tener una administración complicada, además de que no las fortaleció y parecía manejaba el poder con herramientas de otros actores, conjunto a esto, Calderón olvidó gobernar para los otros temas importantes y estructurales que se encontraban en su agenda, sino simplemente al mover la ficha del ejército contra el “narcotráfico que desafía abiertamente al Estado” (Nieto, 2013) no pudo retirarla, obligándolo a permanecer en esa posición la siguiente duración de su periodo presidencial.
Concluyendo. La situación en México parecía ser prometedora con la transición de la presidencia, sin embargo durante la directiva del 2000-2006 no se logró lo esperado y se percibió un ambiente de decepción. En el siguiente sexenio además de decepción, se avistaba miedo e intolerancia que fundamentalmente hizo perder al PAN las siguientes elecciones. Resulta clave que “en México, a pesar de los profundos cambios políticos, […] no ha habido transformaciones significativas en la forma en la que se concibe y ejerce el gasto público” (Elizondo & Magaloni, 2012)  Deduciendo que la alternancia fue fallida ya que seguimos descendiendo en los rankings mundiales dejando a la luz los problemas estructurales del país en donde no se indaga por el desarrollo social, el económico, el jurídico ni el político. Seguimos gobernados por viejas instituciones y vivimos en un estado perpetuo de violencia.

Bibliografía

Elizondo, C. (2012). Por eso estamos como estamos. Distrito Federal: Debolsillo.
Elizondo, C., & Magaloni, A. L. (2012). Uso y abuso de los recursos públicos. Distrito Federal: CIDE.
Escalante, F. (2011). Ciudadanos imaginarios. Distrito Federal: El Colegio de México.
Nieto, G. (2013). La Presidencia Débil 2006-2012. Distrito Federal: Siembra.



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