miércoles, 13 de noviembre de 2013

Alumno: Luis Leonardo Alonso Díaz.

Alonso Díaz Luis Leonardo          
                       
¿Al final seguiremos igual o peor?

Pese a que las élites mexicanas y extranjeras ayudaron al PRI a regresar a los pinos, como si se pensara que no serían afectadas, se demostró lo contrario con la introducción de impuestos a bebidas azucaradas, alimentos chatarra y en especial al sector minero, pese a que ya habían sido “afectadas” con la introducción del IETU en el sexenio anterior y que mostraron su descontento con el panismo.
Pero no sólo en el sector empresarial, también en el sector político donde vemos a una izquierda más que dividida por una parte apoyando al gobierno federal, por otra parte mostrando su repudio en el Congreso hacia las reformas y luego por otro sector que apuesta a la creación de otro partido para cambiar al país; hasta ésta fragmentación se da en el panismo con maderistas y corderistas.
Sin embargo, a pesar de la regresión hacia el antiguo régimen, la estrategia en materia de seguridad parece seguir siendo la misma, no obstante, en los medios ya no se publiquen tanto los homicidios ocurridos como en la administración pasada pero parece que vamos de mal en peor.
Aunque en el sexenio calderonista se prometió ganar la guerra contra el narco, sin lugar a dudas el mayor error fue el agitar el avispero donde trabajaban los diferentes cárteles de la droga, ya que en los sexenios priistas, estos cárteles tenían territorios que eran prácticamente intocables para el gobierno con tal de que no cometieran abusos contra los civiles, situación que fue corrompida con la orden de destruir los cultivos de droga en diciembre del 2006 y que motivó al comienzo de una masacre que parece no tener fin.
Pero el mayor problema no es ese, debido a que si se quisiera “pactar” con los cárteles para que regresen a sus territorios como ocurría con anterioridad, esto ya no es posible, porque después de haber eliminado o encarcelado a los grandes jefes del narco, las más grandes mafias sean fragmentado, dando paso a pequeños grupos que han crecido a una rapidez exorbitante y que de hecho ya nadie los puede controlar y mucho menos ponerles un alto. Otro aspecto que sigue ocasionando la misma situación es el alto nivel de pobreza que existe en el país, aunado al enorme nivel de desempleo y a los muy bajos salarios con cada vez mayores exigentes condiciones de trabajo, siendo la población que permanece en esas condiciones la primera que decide unirse a las filas del narco ya sea porque o no tienen trabajo y se están muriendo de hambre o porque lo tienen y no les alcanza para mantener a sus familias, y sobre todo gracias a los “generosos” salarios pagados en los cárteles, que van desde los 7,000 pesos en  reclutas hasta más de 18,000 pesos en el caso de adiestradores desertores del ejército.
La victoria del PRI no es de sorprenderse, porque a pesar de los genocidios, las represiones, las crisis económicas y devaluaciones de moneda sufridas, la población tuvo la esperanza y la creencia de que si regresaban al priismo volverían los tiempos de paz y todo volvería a ser económico como antes -donde con menos de 10 pesos comías en un día, y que ahora necesitas alrededor de 50 y peor si eres el sostén de una familia-; pensamiento totalmente erróneo por la dificultad de arreglar a un país lleno de corrupción, impunidad, asesinatos, extorsiones, incremento en el costo de los alimentos, entre otros factores, e incluso, recientemente con el reconocimiento de Peña Nieto de que se necesitarán varias administraciones para poder resolver la enorme crisis de inseguridad que aqueja al país.
Aun así, la duda es si al final del sexenio seguiremos igual o peor; si no se hacen pagos justos de salarios, si no se “limpia” al gobierno, policía y ejército de personal con nexos con el narco, si no se ejerce el Estado de Derecho, si no se reducen los niveles de pobreza y si no se ataca al crimen organizado usando la cabeza, entonces terminaremos peor y posiblemente estaremos hablando de un estado fallido o más corrompido por una intervención militar estadounidense bajo el pretexto de esta guerra.

Nieto, Gerardo. (2013). La presidencia débil 2006-2012. México, D.F. Editorial Siembra.
Muedano, Marcos. (2013). “Lograr la paz puede tardar varias administraciones: EPN” en El Universal. [En línea]. México, disponible en: http://www.eluniversal.com.mx/nacion-mexico/2013/lograr-la-paz-puede-tardar-varias-administraciones-epn-958560.html [Accesado el día 12 de Noviembre de 2013].
Hernández, José (El Fisgón). (2011). Narcotráfico para inocentes: El narco en México y quien lo U.S.A. México, D.F. Editorial NOSTRA EDICIONES.

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